NOVENO DÍA: LAGOS – FORTALEZA DE SAGRES. 30 KM APROX.
DEPORTE: PÁDEL SURF.
MAÑANA: Desayuno de tostas con queso y salmón y café de envergadura, rutina ya adquirida de translado de tabla, equipos de snorkel, comida y agua a la Praia Do Camilo y sobre las 10.30 estábamos en marcha. Fuerte viento que llevábamos a favor en la ida y en contra a la vuelta, pero podíamos remar. Praia do camino, Praia da Boneca, Praia da Balansa y Ponta da Piedade, una sucesión de acantilados, cuevas y calas de arena blanca y agua turquesa. Nada que envidiarle a Indonesia, Tailandia o Ibiza. Espectacular. Sólo pasear y remar ya es un placer, pero atracar en una pequeña cala virgen con cuevas donde la luz juguetea y da al agua múltiples tonos de azul y dejar que el sol te tueste allí con el sonido leve de las olas, fffff, No te digo ná y te lo digo tó. En Praia da Boneca hay un Snorkel espectacular. Ya no sólo la cantidad y variedad de peces, si no la zona rocosa y profunda que asoma al mar abierto. Pude ver cangrejos moros del tamaño de mi palma abierta, y peces tan habituados al humano que te rodeaban sin inmutarse cual si fueras otro marino animal.
TARDE: A las 16.30 y con todo el flow en el cuerpo de cuando los planes salen simplemente de 10, subimos a la furgo, recogimos y decidimos repetir la operación Burguer King, sólo el Wifi y tener cerca el supermercado nos merecía la pena antes de adentrarnos en la zona de Sagres y el Alentejo (Mucho más virgen y menos urbana), pero además a las 16.30 en Portugal la gente ha comido, hecho la digestión y echado la siesta, vimos poco viable comer en algún restaurante y no teníamos ganas de cocinar. Rodamos a 20 Km/H los 3 km hasta el burguer dejando que la dopamina nos alargara el placer de la mañana y con una sonrisa culminamos nuestro periplo por Lagos.
Seguimos el viaje y llegamos a la costa vicentina, ojeamos Praia Matinhal, pero la descartamos: Es preciosa, e incluso entraba un viento digno, pero Off Shore total y además es una playa pura de Windsurf. Nos explicaron dos amables Windsurfers que la “Nortada” entra hacia fuera totalmente. Seguimos hacia el Faro del Cabo san Vicente donde vimos artardecer. Mú bonito y mú masificado…Ya se sabe lo que es un sitio “Instagramizado”: Hay que pagar para ir al servicio, los instagramers guardan cola para posar con sus mejores filtros, se aplaude la puesta de sol…rollasos varios. Pero el sitio es muy bonito…pa escaparse en un confinamiento y cogerlo vacío.
Hicimos noche en un Parking de Caranavas enorme que hay perfectamente situado al lado de la fortaleza de Sagres y cenamos en la furgo esta vez.
NOCHE: Área de caranavanas de la fortaleza de Sagres. Confort y posibilidad de poner toldo y comer fuera.

























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